Ayer nuestros hijos redescubrieron a los Beatles. Algunas canciones estaban entre las muchas que les cantábamos cuando aún vivían en nuestros brazos; también fueron música que poníamos de vez en vez en casa. Hacía mucho que no los escuchaban y, por entretenerlos durante una espera bastante larga ayer, en algún momento, después de casi hora y media de leer cuentos variados, y ya aburridos (los adultos) por volver a leer los mismos otra vez, probamos a poner algún video musical que no fuera los de siempre. Empezamos con la animación psicodélica de “Yellow Submarine” , y entre la música pegajosa, las imágenes y la anécdota de que ellos ya conocían esa canción aunque no la recordaran, se engancharon. Y pidieron más Beatles. Y más. Y más. Bastante pronto las imágenes de los conciertos originales ya no importaban, sólo la música y los datos curiosos que a ratos les proporcionábamos. Mientras tanto, bailaban, jugaban, tarareaban, pedían repetir alguna canción (“ Yesterday ” fue la m...