Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta trastorno negativista desafiante

Melancolía por la adolescencia

Anoche, noche de insomnio, noche de trabajo hasta tarde, noche extraña de celular en mano junto a mi niño dormido. Anoche, decía, en la  noche platinoche  noche, que noche nochera, no vino la Guardia Civil, pero sí una sorpresa que terminó de alejarme el sueño por un buen rato. Seguramente la gran mayoría de ustedes estarán familiarizados con el estilete de la nostalgia por la adolescencia. Yo no: ayer fue la primera vez en mi vida que sentí, aunque pasajera, la melancolía por esa época poco menos que idílica de nuestras vidas. La verdad es que mi adolescencia no fue idílica, ni de cerca. Ni siquiera la recuerdo como una época feliz. Tenía la cara como una piña colorada por el acné y (me han dicho) probablemente rosácea. Y, siendo el costal de hormonas que era, vivía buscando quién me hiciera el favor de acostarse conmigo, lo que era particularmente difícil pues siempre he sido dolorosamente introvertido, y encima con un sentido del humor vitriólico, sarcástico, afilado...