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Caos una vez más

¡Hey!,¡ hay alguien ahí? Pues aquí, sí.
Aquí ha pasado un montón de tiempo, enfermedades, choque, etc., etc. Lo que es una serie de eventos desafortunados, muy, muy desafortunados.

Pues igual regresamos con muchas ganas por que tuvimos una fiesta de un amiguito muy querido. El asunto es que ofrecimos con gusto nuestra ayuda y nos tocó hacer una pasta y los famosos salchipulpos.
Para no cometer demasiados errores, decidí hacer pruebas para asegurarme de que todo saldría perfecto. Fueron unos 3 o 4 días de hacer pruebas, ¡y qué bueno que las hicimos! Hay salchichas aptas para hacerlos, otras son absolutamente inservibles. Eso, yo no lo sabía.

En fin, los críos felices hasta que, claro, no nos podía fallar:
G: Qué bonitos salchipulpos, mami, ¡son mis favoritos y los más ricos!
M, Volando ya por el halago: Gracias, mi corazón.
G: Tienen boca, entonces no son pulpos, los pulpos tienen rádula. [Mientras busca entre las patas… ¡no! Entre los tentáculos] Tampoco tiene ventosas. Y éste tiene sólo 7 tentáculos…
M, buscando el orgullo perdido: ¡Ah!
G: ¡Pero son los más bonitos! Ahora que hagamos más les hacemos la rádula también.
M: O.K.

Llegó el día de la fiesta y, por supuesto, Biel tomó a un pobre invitado para enseñarle cómo es que los pulpos tenían rádula, aunque también tenían boca, así se nota que sonríen.

La fiesta fue todo un éxito, con amigos que son ya como familia. Un abrazo apretado, A. te debo con el corazón lo que me has ayudado en estos días difíciles.

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